La cátedra donde me desempeño
como docente utiliza como modalidad de evaluación un examen final. Obtener más
de 4 en ese examen es sinónimo de haber aprobado la materia. Este examen consta
normalmente de preguntas a desarrollar, preguntas de opciones múltiples y
problemas. Entre todo esto, mi intervención se centra en el diseño, revisión y
evaluación de los problemas. Por tratarse de problemas mayormente de resolución
numérica, el resultado a obtener es único. Sin embargo, los caminos para llegar
a ese resultado son variados. Según la forma tradicional de evaluar, que el
estudiante llegue al resultado verdadero se premia con una buena puntuación y
esto reflejaría que esa persona comprendió y tuvo un proceso de aprendizaje
fructífero. Mas alla de esta instancia formal de evaluación, yo intento evaluar
al grupo como todo durante las clases. La enseñanza de “sistemas de cultivo”,
un tema de la materia Procesos de Biotecnología que versa sobre la descripción
matemática del cultivo de microorganismos, se fundamente en 3 o 4 ecuaciones
matemáticas a partir de las cuales
pueden justificarse el comportamiento de cultivos realizados con diferentes
estrategias. Hay situaciones modelo y problemas modelo. Esos son resueltos,
luego de la clase y del trabajo individual, sin dificultades. Para evaluar
comprensión, recurro a cambiar la pregunta, apartando la misma de la situación
o problema modelo. También recurro a situaciones paradojales, donde la
respuesta correcta no es intuitiva sino todo lo contrario. Que los estudiantes respondan y justifiquen
adecuadamente sus argumentos, es considerado reflejo de comprensión y
constituye una señal evaluativa positiva.
En esta Cátedra no se encuentran
sistematizados con profundidad los criterios de evaluación. Esta se basa en la
cantidad, y en algunos casos la calidad, de respuestas correctas producidas por
el estudiante durante la etapa evaluativa.
Resumiendo, se evalúa repuesta
correcta a un problema de resolución numérica que, a diferentes niveles,
requiere conocimiento y comprensión.
Para otros temas de la materia,
como actividades de taller, mis preguntas no tienen una respuesta correcta. Por
ejemplo, puedo pedir que, luego de una clase, se junten en grupos y propongan
posibles disparadores para la activación de un comportamiento fisiológico particular
en hongos filamentosos. Si bien no existe “la respuesta”, pues es un tema muy
actual que se está investigando, las propuestas son consideradas buenas si en
su elaboración intervienen criterios bien fundamentados, lógicos y factibles.
También me pasan cosas parecidas
a las que describió Camilloni. Los estudiantes que muestran compromiso con el
proceso de aprendizaje, son en general, mejor vistos que aquellos mas
indiferentes. Este sentimiento no tiene nada que ver con la comprensión o con
su ausencia.
Hola Lucas!
ResponderEliminarpertenecemos a la misma facultad, con lo cual el sistema evaluativo es similar en las cátedras donde trabajamos. En Imnunología también tenemos examen final en el cual se debe tener 4 como mínimo para aprobar la materia, pero esa clasificación representa un 60% del examen bien hecho. Diferimos en que las respuesta en Inmunología son de tipo a desarrollar, con lo cual la gama de respuestas generadas por los alumnos es sumamente amplia, por lo que hay ciertas pautas que nos dan los profesores que realizaron dicho examen para estandarizarlos.
Coincido con tu sistema de evaluación continua mediante trabajos grupales, resolución de problemas, y el modo en que evalúas la comprensión cambiando las situaciones previamente resueltas o utilizando paradojas. Creo que esta es una buena manera de ver cuánto comprendieron hasta el momento. Recientemente me ha pasado que en un examen hice una pregunta de un ensayo de Trabajos Prácticos donde simplemente cambié el orden de los reactivos y controles utilizados, y muchos alumnos no la contestaron bien, lo cual me demostró que no eran capaces de razonar lo realizado. Frustrante por cierto!
Saludos!
Aldana