jueves, 19 de junio de 2014

Comentando la Rúbrica deTICYE

En este espacio voy a comentar la rúbrica del curso de TICYE. Mi primera impresión fue de sorpresa por la expectativa que esa rúbrica expresa. Es como que ahora estoy condicionado a dar lo mejor de mí. Conocer que es lo que se espera, dentro de una detallada gama de posibilidades, funciona como motivación para el desarrollo de la actividad de aprendizaje. Esto poniéndome en el rol de alumno. Además, funciona indirectamente como una serie de pautas. Por ejemplo, hasta el momento en que leí El alumno utiliza las herramientas propuestas de manera adecuada y, en algunos casos, explora opciones nuevas no pedidas” no me parecía posible explorar más, dado lo abrumador de la cantidad de material a leer y elaborar que demanda el curso. Y eso solo para estar en “muy bueno”. La opción “excelente” no la quise ni mirar. Creo que tendría que atenerme al famoso “lo mejor es enemigo de lo bueno”.
Estoy sorprendido de este mecanismo que se disparó en mí. Parece ser muy poderoso. Además, despoja al alumno de la auto justificación de no saber que se puede ir más allá. De alguna manera corre un límite y abre el camino de la metacognición, dando lugar a un análisis auto gestionado por parte del estudiante reflexionando sobre su aprendizaje.
Por otro lado, como alumno, estoy pudiendo ser consciente respecto a que considera significativo el docente y de esa manera puedo orientar mucho mejor mi esfuerzo.
Desde el punto de vista técnico, busco identificar elementos que me digan si se trata de una rúbrica analítica o una comprehensiva. En el caso puntual de la construcción del portfolio puede evaluarse según el producto o la totalidad del proceso sin detenerse a juzgar por separado las partes que lo componen, ya que no es de solución univoca y pueden aceptarse diferencias en los pasos intermedios. ¿Que estén listados todos los ítems es señal de una rúbrica analítica?
Los dejo, tengo altísimas expectativas por las cuales responder.




lunes, 16 de junio de 2014

Un semáforo para cerrar


Cerrando el Módulo 3, se viene el semáforo. Como los de la imagen, mis ideas al respecto están aún un poco inmaduras.
Para la luz roja me parece significativo incluir la falta de presencia de la herramienta “matrices de valoración” en mi práctica docente y probablemente en mi camino como estudiante. No tengo recuerdo universitario de algo por el estilo. Otro punto que me hace sonar la alarma es la idea de armar estas matrices para la materia donde trabajo. Parece un desafío pantagruélico. Sin embargo, empezar paso por paso, yendo de menos a mas, parece un camino posible. Me da la sensación que matrices analíticas son mas adecuadas para ciencias duras. Esto sin embargo no contemplaría ciertas actitudes deseables en el desarrollo de los estudiantes y su manera de enfrentar problemas.
Luz amarilla. Quiero entender claramente como construir una matriz comprehensiva y visualizar su aplicabilidad en ciencias. Las matrices analíticas me resultan mas claras, probablemente por la deformación profesional, que me lleva a diseccionar cada conjunto en sus elementos. Me inquieta también la rigidez que puede venir de la mano de estas matrices, así como un estancamiento del criterio docente que se aferre a matrices bien construidas pero que pierdan vigencia.
Luz verde. Empecé a ver la matriz que podría utilizar en mi materia. La pienso para puntos particulares como la comprensión de una ecuación que describa el crecimiento microbiano o para la distinción entre diferentes estrategias de cultivo.  Matriz de valoración analítica y comprehensiva son conceptos importantes que han quedado incorporados a mis pensamientos respecto a la práctica evaluativa.


Espero poder construir matrices en mi práctica docente y contagiar el uso de esta herramienta en mis colegas.

Comparación de matrices de valoración

Como somos pocos aún los que construimos matrices de valoración sobre la opción del menú (aventurados) decidí leer las dos (Aldana y María Elena) y realizar un comentario y comparación sobre ambas. En principio, me tranquiliza ver que lo que planteamos no fue un diferente, disipando así de mi mente la idea que lo armado era un sinsentido. La verdad, ahora estoy tentado de complementar mi matriz con elementos de las de ustedes. Diseñar los puntos a evaluar me resultó los mas laborioso. Con Aldana coincidimos en definir tres niveles de valoración. Creo que asignarle Excelente, Bueno y no aceptable es más descriptivo que el 3, 2, 1 que elegí yo.  Me encantó el “si pero” que incluyo María. La escala de SI resulta amigable y apta para la retroalimentación.
Durante la construcción dudé respecto a la cantidad de puntos a evaluar. Un promedio del número de puntos incluidos en las tres matrices da un valor de entre 6 y 7. Al respecto me surge una pregunta ¿este número está relacionado con la extensión y/o complejidad del tema a evaluar? ¿o depende de la profundidad del espíritu evaluativo del docente? ¿Existen pautas o recomendaciones al respecto?
No estoy muy seguro, pero por el tipo de actividad y mirando las tres rúbricas, creo que construimos en todos los casos matrices de tipo analítica. Me queda en duda si no sería factible agregar algunos criterios de una matriz Comprehensiva, que juzguen el proceso como un todo. Quizás alguno de los aspectos evaluados pueda ser juzgado mas adecuadamente de ese modo. Me da la impresión que el ítem “Resultados para el logro” que incluyó María podría ser adecuado para ese tipo de valoración.

En los tres casos creo que nos pusimos exigentes y casi que las rubricas son para una escuela de alta cocina más que para chicos del secundario. 

La experiencia de construir una rúbrica

La construcción de una rubrica me resulto novedosa y desafiante.
Por la naturaleza del grupo a evaluar (trabajo práctico de cocina) decidí diseñar una rúbrica desde cero. Esto representó dificultades adicionales, ya que tuve que construir la grilla y los criterios.
En principio agregué 5 columnas, pero al momento de llenarlas con criterios me resultaron excesivas y por esa razón reduje a 3.
Creo que los criterios de evaluación pueden ser un  poco exigentes para alumnos de secundario. Asumí que se trataba de un curso avanzado donde se tienen en cuenta elementos de la práctica profesional fusionados con pautas legales (código alimentario) como de regionalidad (preparaciones autóctonas).

Espero sus comentarios.

sábado, 14 de junio de 2014

Sobre criterios de evaluación

La cátedra donde me desempeño como docente utiliza como modalidad de evaluación un examen final. Obtener más de 4 en ese examen es sinónimo de haber aprobado la materia. Este examen consta normalmente de preguntas a desarrollar, preguntas de opciones múltiples y problemas. Entre todo esto, mi intervención se centra en el diseño, revisión y evaluación de los problemas. Por tratarse de problemas mayormente de resolución numérica, el resultado a obtener es único. Sin embargo, los caminos para llegar a ese resultado son variados. Según la forma tradicional de evaluar, que el estudiante llegue al resultado verdadero se premia con una buena puntuación y esto reflejaría que esa persona comprendió y tuvo un proceso de aprendizaje fructífero. Mas alla de esta instancia formal de evaluación, yo intento evaluar al grupo como todo durante las clases. La enseñanza de “sistemas de cultivo”, un tema de la materia Procesos de Biotecnología que versa sobre la descripción matemática del cultivo de microorganismos, se fundamente en 3 o 4 ecuaciones matemáticas  a partir de las cuales pueden justificarse el comportamiento de cultivos realizados con diferentes estrategias. Hay situaciones modelo y problemas modelo. Esos son resueltos, luego de la clase y del trabajo individual, sin dificultades. Para evaluar comprensión, recurro a cambiar la pregunta, apartando la misma de la situación o problema modelo. También recurro a situaciones paradojales, donde la respuesta correcta no es intuitiva sino todo lo contrario. Que  los estudiantes respondan y justifiquen adecuadamente sus argumentos, es considerado reflejo de comprensión y constituye una señal evaluativa positiva.
En esta Cátedra no se encuentran sistematizados con profundidad los criterios de evaluación. Esta se basa en la cantidad, y en algunos casos la calidad, de respuestas correctas producidas por el estudiante durante la etapa evaluativa.
Resumiendo, se evalúa repuesta correcta a un problema de resolución numérica que, a diferentes niveles, requiere conocimiento y comprensión.
Para otros temas de la materia, como actividades de taller, mis preguntas no tienen una respuesta correcta. Por ejemplo, puedo pedir que, luego de una clase, se junten en grupos y propongan posibles disparadores para la activación de un comportamiento fisiológico particular en hongos filamentosos. Si bien no existe “la respuesta”, pues es un tema muy actual que se está investigando, las propuestas son consideradas buenas si en su elaboración intervienen criterios bien fundamentados, lógicos y factibles.
También me pasan cosas parecidas a las que describió Camilloni. Los estudiantes que muestran compromiso con el proceso de aprendizaje, son en general, mejor vistos que aquellos mas indiferentes. Este sentimiento no tiene nada que ver con la comprensión o con su ausencia.


viernes, 6 de junio de 2014

Resumiendo el camino andado en el Módulo 2


Este módulo me resultó muy rico. De todo lo visto creo que lo mas relevante fueron los conceptos respecto a las enseñanza para la comprensión, de Perkins  y en segundo plano la herramienta formularios de Google.
En lo que refiere a la enseñanza para la comprensión, creo que, si bien es una idea que intuitivamente tuve presente durante mi práctica de la enseñanza, nunca la visualice, hasta ahora, claramente. Haber leído al respecto, saber que existen ciertos criterios y actitudes que deben interrelacionarse para lograr una verdadera enseñanza para la comprensión, me resulta sumamente enriquecedor y estimulante.   “tópicos generativos”, “metas de comprensión”, “desempeños de comprensión” y “valoración contínua” son conceptos clave que pretendo tener en cuenta en el diseño de mis clases. Discutiendo con un compañero al respecto, y focalizados sobre las actividades prácticas en ciencias duras, llegamos a la conclusión (aunque suena demasido pretensioso creer que es una conclusión y además creer que acordamos respecto a la misma) que muchas veces se cree que el hecho que un experimento de algo concreto es una actividad para la comprensión per se, desviando la atención hacia el producto y relegando el proceso. El TP es exitoso solo si da bien y el mayor esfuerzo de los docentes se vuelca a que el mismo “DE” bien. Creo que es necesario trabajar mas el camino, para llenarlo de actividades para la comprensión, estableciendo metas y promoviendo desempeños para la comprensión, dejando en un plano secundario el resultado esperado.

Los formularios de Google me resultaron amigables y supongo que los utilizaré en el futuro. Creo que introducen comodidad para el diseño y para el análisis de los datos que de sus respuestas resultan.  Cuando respondí los formularios de mis compañeros (algunos de ellos muy buenos por cierto) caí en la cuenta que, si están bien pensados y planteados, un formulario de este tipo puede ser una evaluación muy rica como parte de un proceso de aprendizaje. Mi primera impresión fue que iba a ser fácil y rutinario pero ahora puedo decir en relación a estos formularios que lo que importa no es el color de varita sino la habilidad del mago.