miércoles, 4 de junio de 2014

Reflexiones sobre mi práctica evaluativa

En este espacio voy a intentar reflexionar sobre mi practica docente evaluativa. Creo que tengo que, al respecto, distinguir dos instancias. Una es la instancia evaluativa de la materia, o sea, el momento del examen. Si bien no soy quien diseña esos exámenes, parte de mi trabajo consiste en validar algunos items del mismo. La materia se llama "procesos de biotecnología" y tiene que ver con cultivo de microorganismos a escala industrial. Tiene elementos de biología e ingeniería sobre todo. Por eso, gran parte de los exámenes incluyen elementos de problemas, donde los estudiantes deben interpretar el cuadro de situación, reconocer que tipo de cultivo es el más conveniente, analizar datos y tomar decisiones para finalmente calcular parámetros que describan el sistema de cultivo elegido en función de los datos brindados. Si bien es una manera bastante sesgada de evaluar, creo que de alguna manera tiene que ver con la comprensión, aunque no estoy seguro de a que nivel. El exámen se compone también de de preguntas de opciones múltiples. A veces son preguntas mas profundas, que exigen cierto debate interno, pero otras son preguntas rutinarias y superficiales de cosas obvias. 
Los problemas me parecen adecuados para evaluar comprensión en la disciplina donde me desempeño. Creo que plantear problemas más abiertos, sin una única respuesta correcta, que demanden al estudiante la construcción de un camino lógico y justificado desde la teoría o desde el pragmatismo, proveería una herramienta de evaluación que se acerque un poco más a lo que entendemos por enseñanza para la comprensión, constituyendo la instancia evaluativa en un paso más del camino de construcción de aprendizaje.

Respecto a los cuatro puntos de la tétrada, me entusiasma la posibilidad de reconocer y recorrer los caminos de la comprensión, para desde ahí enriquecer mi práctica docente y elaborar una propuesta más coherente con lo que siento como “buena práctica” pero que no puedo materializar.
Me preocupa la rutina, la redundancia, la superficialidad y el acostumbramiento en mi práctica docente. Temo volverme aburrido y poco motivador, temo perder espontaneidad y compromiso. No quiero perder el entusiamo. Temo caer en la idea de que no hay nada por hacer.
Necesito saber como hacer que la evaluación sea parte del aprendizaje y no un trámite de “pasa no pasa”. Tengo que leer para entender como enseñar para la comprensión. Cuento y cargo con la forma en la que fui enseñado y con el panorama (ancho o angosto, según donde se mire) de ser investigador.

Me sugiero estudiar, planificar mucho más las actividades sin perder el norte que no es transmitir lo que se sino enseñar a pensar desde lo que se. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario